El Jardín de Dios fue creado después de que el Primer Elohae creara a los ángeles, al empezar la Creación caída/oscura. Como el Padre surgió en la Mónada caída, todas sus creaciones eran como él, deficientes (para más explicaciones al respecto, leed mi artículo sobre Dios y el antidiós (https://koalaniguerraespiritual.blogspot.com/2024/05/dios-el-antidios-y-la-falsa-luz.html)
Lo que sigue es una muestra de lo que hicieron los ángeles en cada jardín en el que fueron colocados. En la mayoría de los casos, lo estropearon todo y perdieron la oportunidad de ir a la Luz verdadera. Su modus operandi consistía básicamente en realizar experimentos a ciegas sin conocimientos previos. No pidieron orientación ni ayuda a Dios, no cuestionaron las respuestas inadecuadas que obtuvieron del supuesto dios que creían que era el Creador, no buscaron su misión. Eran como niños que pasaban el tiempo sin supervisión, jugando a juegos peligrosos, hasta que provocaron su propio fin y el de su mundo.
Desde la perspectiva de la Luz, los ángeles estaban sometidos a una prueba que tenían pocas posibilidades de superar. Algunos jardines lo consiguieron, y voy a dar un ejemplo de ello. Tuvimos que buscar todos los jardines fallidos como trabajo para el Armagedón, por eso constituyen la gran mayoría de este artículo. Durante muchos años, consideramos estos jardines como luminosos, al igual que el jardín de Edén, y a su dios como el Dios verdadero. No llegábamos a comprender por qué ese dios no daba ninguna respuesta, ni orientación a los ángeles, por qué no intentaba advertirles cuando cometían graves errores, por qué los dejaba a su suerte, por qué no estaba disponible, por qué les decía que hicieran lo que quisieran. Pensábamos que Dios respetaba el libre albedrío, pero su comportamiento reflejaba indiferencia. No entendíamos por qué todas las creaciones del Primer Elohae se volvían oscuras y por qué su comportamiento era como el de otros ángeles. El lavado de cerebro que nos inflige la religión es tan profundo que ni siquiera cuestionamos las cosas. Un día, mientras leía un texto masónico, me di cuenta de que el cristianismo era en su mayor parte oscuro. Después de eso, todo fue encajando y cobrando sentido. Pero dejaré que disfrutéis de las historias de los ángeles. Están escritas en la primera persona del plural, porque los ángeles son todos paralelos de los El. Doy estas vidas en orden cronológico, pero ya que el tiempo no existe fuera de la Mátrix, en realidad no ocurrieron en este orden. En cualquier caso, para entenderlo todo bien, deberíais leer todas las vidas.
-El jardín de Dios, 3.333.333 a. C. Los masones del futuro fueron a ver a nuestros ángeles paralelos justo antes de que les metieran en ese jardín. Les enseñaron lo que les había pasado a sus paralelos futuros de los otros jardines, empezando con la vida del año 1.000.000 a. C. A partir de esa vida, perdieron la comunicación directa con Dios. Renunciaron al lenguaje divino y cayeron debido a ello. Y a causa de esa caída, los ángeles posteriores también cayeron. Los masones dijeron a los ángeles que había tantas caídas que su propia caída sería inevitable, si iban al jardín al que se suponía que debían ir. Les dijeron que era mejor ir a una fecha anterior, de esa manera las otras caídas no les afectarían. Así tendrían más posibilidades de triunfar. Nuestros ángeles paralelos pensaron que eso parecía lógico y aceptaron. Les dijeron que irían al año 3.333.333 a. C. para manifestar a la santísima trinidad. Bajo el control mental de los masones, los ángeles realizaron rituales en los que quemaron plantas como ofrendas para crecer espiritualmente, así como muchos otros pactos y rituales oscuros.
Después les atacó el Vacío. Nuestros ángeles paralelos perdieron gran parte de su energía, se debilitaron, enfermaron y quedaron incapacitados. Los masones les dijeron que era porque habían superado el desafío, a diferencia de los otros ángeles que cayeron, o sea que la oscuridad quería destruirlos. Les dijeron que hacía falta hacer un poderoso ritual para hacerse inmunes a los ataques oscuros. Los ángeles utilizaron su ADN, junto con ciertas plantas, para elaborar un brebaje que tomaron. Eso equivalía al covid. Al ingerirlo, se convirtieron en el covid, en muchas versiones del mismo, y se hicieron inmunes a él.
-El jardín de Dios, 1.000 000 a. C. Nuestros ángeles paralelos fueron los primeros en estar en un jardín. Tenían una buena comunicación con Dios y todo parecía ir bien. Vas, P y Cr se hicieron muy buenos amigos. Como pasatiempo, empezaron a inventar nuevas palabras para cosas que ya tenían palabras, pero también para cosas nuevas que imaginaban. Era como su propia jerga. Disfrutaban del hecho de que los demás no los entendían, les hacía sentirse especiales. Luego pensaron cambiar ligeramente otras palabras existentes, como se hace hoy en día con el argot o el acortamiento de palabras. Acabaron hablando un idioma totalmente diferente al del resto de los ángeles. Pronto otros ángeles se pusieron curiosos y quisieron aprender su idioma. Esos tres se convirtieron en sus maestros, disfrutando enormemente de su posición superior. Como resultado, todos los ángeles quedaron separados de Dios y el jardín se convirtió en una dimensión oscura. En esta vida, a esos tres no se les dan bien los idiomas extranjeros. No querían aprenderlos, y menos el inglés, ya que el idioma que inventaron en ese jardín era el inglés. Pensaban que las palabras cortas eran geniales, comparadas con las más largas que tenía el lenguaje de Dios... Esta es también la razón por la que esos tres pensaban que yo era un mala profesora de inglés. Aprender inglés correctamente conmigo les recordaría su fallo y sus paralelos nunca aceptarían que estuvieran en el lugar del estudiante del idioma que ellos habían creado.
-Jardín de Dios, 999.999 a. C. Nuestros ángeles paralelos inventaban y contaban historias para pasar el tiempo. Así podían desarrollar su imaginación y adquirir experiencia de los demás, sin tener que pasar por lo mismo. Las historias fueron aumentando con el tiempo, de simples e infantiles a cada vez más complejas y sofisticadas, y los ángeles decidieron organizar un concurso. Representarían la historia del ganador como obra de teatro. Los primeros acuerdos los hicieron los que deseaban ganar o impresionar. Cuando se anunciaba al ganador, cada uno elegía un papel. Algunos papeles eran más populares que otros, así que los personajes se elegían por sorteo. Varios hicieron más pactos para conseguir el papel que querían. Una vez fijados los personajes, tenían que parecerse a ellos. Eso se hacía mediante cambios de forma. Hicieron más acuerdos para ser los más acertados. Durante la representación, la rivalidad aumentó aún más y nuestros ángeles se vieron arrastrados en un remolino que se convirtió en una dimensión oscura. Como ya ni siquiera parecían ángeles, se transformaron en todo tipo de monstruos o seres extraños.
M quería derrotar a los demás y se convirtió en covid.
S quería impresionar con su apariencia. Su piel se usa ahora para fines oscuros (rituales, virus, etc.).
K deseó llegar a la cima, ser invencible. La están usando para la regeneración oscura.
- Jardín de Dios, 991.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos disfrutaban enormemente de su jardín, de las hermosas flores y las riquísimas frutas que les proporcionaba. Lo cuidaban con esmero. También amaban la música, que creaban con sus frecuencias. Más tarde la combinaron con movimientos y crearon la danza. Se sumergieron tanto en esa actividad que se pasaron. El baile se convirtió en una meta en sí misma, y esa energía arremolinada los embriagó, haciéndoles desearla más y más. El remolino se hizo cada vez más grande y los arrastró en una dimensión oscura, la dimensión Mū.
El pacto original que nuestros ángeles paralelos hicieron fue con el Vacío, porque en el remolino casi perdieron la conciencia. Se convirtieron en el Vacío y el Vacío absorbió su esencia. Mucho tiempo después, cuando esa dimensión oscura se convirtió en Mū (Lemuria), el covid golpeó a sus paralelos humanos y mató a la mayoría. El chamán local dijo que los dioses necesitaban sacrificios para salvarlos de esa maldición. Comenzaron pues a sacrificar vírgenes jóvenes, que tenían mucha fuerza espiritual. Las tiraban en un cráter cada vez que el volcán entraba en erupción. De esa manera la pandemia se detuvo antes de diezmar aldeas enteras. Los dioses que los salvaron fueron los nefilim. Sin embargo, exigieron cada vez más sacrificios y se introdujeron las leyes sobre el tabú para mantenerlos permanentemente satisfechos. El poder del volcán era conocido y muchas personas que deseaban poder tiraban objetos valiosos en él. Los masones viajaron al pasado y también realizaron ese ritual. El pacto con el Vacío seguía vigente hasta hace poco, y el covid absorbió la energía de todos los sacrificios para producir una nueva versión de sí mismo.
-Jardín de Dios, 911.000 a. C. Los masones fueron a visitar a esos ángeles paralelos y les enseñaron el desastre que habían causado. Dijeron que querían salvarlos. Si combinaban los cuatro elementos caídos y los purificaban con un ritual, nacería un elemento nuevo y puro que prevalecería. Además, podrían viajar a todos los tiempos y reparar los daños. Los ángeles pensaron que era una buena idea y aceptaron. Se creó el éter con fragmentos de su alma y los otros cuatro elementos, y se hizo el ritual. Ese jardín se convirtió en Akasha, el viaje en el tiempo y el agujero negro que absorbió a la tierra. Parte de la Visión de Dios quedó atrapada en esa dimensión.
-Jardín de Dios, 891.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos eran felices en el jardín que Dios les había dado. Apreciaban y cuidaban bien los árboles y las flores. Con el tiempo, el entusiasmo inicial comenzó a desvanecerse y se aburrieron de que todo estuviera siempre igual. Recordaron que su Padre había dicho que el crecimiento era motivador, y tuvieron una charla sobre cómo podían crecer. Concluyeron que la forma era imitar a las plantas que los rodeaban. Alguien pensó que cierta fruta crecería más. Efectivamente, al día siguiente, esa fruta era más grande. Otro ángel pensó que una planta completamente nueva representaría al crecimiento. Y una planta bonita y nueva surgió al día siguiente. Con cada deseo que pedían y que se cumplía, se alejaban cada vez más de su misión y de la Verdad, hasta que la olvidaron por completo y se convirtieron en niños malcriados. Co deseó un tobogán sofisticado como los que vemos ahora en los parques acuáticos. K deseó unas barras asimétricas de gimnasia deportiva. Cuando los extraterrestres que dieron todos esos regalos a los ángeles consideraron que ya era suficiente, extrajeron toda la energía del jardín, dejándolo vacío. Todas las plantas, los juegos y las almas desaparecieron, dejando un vacío. Eso se convirtió en la dimensión covid. Uno de los extraterrestres fue el clon de Zeus, cuyo paralelo humano en la Tierra es Ve.
-Jardín de Dios, 888.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos sabían que debían crecer. Realizaron varios juegos y tareas para registrar sus defectos y errores. Cuando ya sabían lo que les faltaba, crearon un software astral de sí mismos en el que corrigieron esas deficiencias y lo ejecutaron. Quedaron satisfechos con el resultado e incorporaron ese software en sus almas. Así creyeron ser perfectos. Esa arrogancia absorbió el jardín y lo volvió en una dimensión oscura, la dimensión de la realidad oscura.
-Jardín de Dios, 813.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos notaron que algunos tenían más elementos en común que otros, y formaron pequeños grupos para estudiar ese fenómeno. Pronto descubrieron que los mismos ángeles también tenían grandes diferencias, que también estudiaron. Las similitudes y las diferencias funcionaban como polos opuestos, acercándolos y alejándolos. Las similitudes creaban lazos de amor, mientras que las diferencias creaban discordia. Los ángeles estudiaron cómo nacía esa discordia. Era como si todos tuvieran algún botón que, al empujarlo, creaba un bloqueo. Intentaron usar botones más pequeños con la esperanza de aprender de ello y no bloquearse, pero no funcionó. Dios quería que aprendieran la compasión y el respeto en lugar de dar en esos botones, pero los ángeles nunca se molestaron por consultarlo. Terminaron chismeando y criticándose mutuamente. Surgió recelo y, al final, odio y venganza. El jardín fue absorbido por una dimensión oscura. De ahí se originaron los bucles entre las personas.
En una vida terrenal similar, nuestros paralelos se psicoanalizaban a sí mismos. Estaban concentrados en esa actividad cuando llegó el clon de Zeus y les dijo que era inútil seguir así, que analizar sus rasgos no les daría ningún resultado. Les dijo que la clave estaba en centrarse en sí mismos, en que cada uno era importante tal como era y que debían aceptarlo. Se volvieron egoístas y criticones, y cayeron.
- Jardín de Dios, 798.000 a. C. Esos fueron nuestros primeros ángeles paralelos en el Jardín de Dios. Dios les dijo que era su padre, que los había puesto allí y que eran libres de hacer lo que quisieran. Los ángeles tenían muchas inquietudes existenciales sobre quiénes eran realmente, quién era Dios, qué había fuera del Jardín de Dios, por qué estaban allí, etc. Dios les dijo que todo lo que querían saber estaba a su alcance y que si crecían en sabiduría, lo descubrirían. Su misión era pedirle guía a lo largo del camino y dejar que su intuición aumentara; ésta les mostraría el camino correcto. En lugar de hacerlo, comenzaron a dudar de Él. Después de muchos debates, E empezó a hacer de abogado del diablo, preguntándose si Dios les había mentido. Al fin y al cabo, si hubiera sido sincero, les habría dado un manual de instrucciones. K sugirió que no había que ser negativa, pues creía que todo tenía que tener una explicación. Se fue incluso a buscar a Dios para decirle que todos estaban perdidos. Él le dijo que le pidiera guía, y lo hizo. Se lo contó a los demás y ellos aceptaron. Pero la duda se había instalado en muchos ángeles, y los que no tenían paciencia tomaron las riendas. En lugar de mirar en su interior, querían descubrir quién y qué más había ahí fuera. Dios les había dicho que no había nada ahí fuera, pero no lo creyeron. Al querer que algo estuviera fuera de Dios, ese algo se creó —en el futuro de la Tierra, a través de los pactos de la gente— y volvió al pasado, a los ángeles. Así fue como todo tipo de males imaginables se crearon: el dios Cronos y todo lo que representa, el Planeta X, que ofrecía una larga lista de oportunidades, el Black Friday, que podía venderles cualquier cosa que desearan a cambio de un precio, Pinocho, que les dio la posibilidad de insuflar vida en objetos inanimados, Tánatos —la muerte que aguardaba una vida oscura, una contraparte oscura de Dios y versiones oscuras de sus mensajeros, una providencia oscura, un conocimiento oculto (un nuevo conocimiento artificial) equivalente a la Serpiente, todo un sistema de crecimiento espiritual oscuro (la Cábala), un punto extraterrestre oscuro en la Tierra (la Zona del Silencio, que tiene un portal extraterrestre), Circe, que representaba a todas las brujas, etc. Los ángeles se asombraron ante todo aquello y, por desgracia, todos acabaron descreyendo de Dios. Después de todo, Él había dicho que no había nada ahí fuera, pero apareció todo eso... Los ángeles fueron absorbidos por una gigantesca dimensión oscura, la dueña de todos los Jardines de Dios que posteriormente se harían oscuros. La oscuridad, la parte que se separó de la parte planificadora de Dios, es casi infinita. Tiene derecho a robar constantemente energía de Dios. Esto significa que se hacen continuamente nuevos pactos y de allí nacen nuevos seres oscuros. En este Jardín de Dios, los ángeles hicieron un pacto para que la vida nunca terminara, y esto les dio a los oscuros el derecho a hacer lo mismo.
Otro pacto era estar siempre en perfecta forma, ser alerta, sabio, inteligente, rápido, etc. Esto le dio a la Oscuridad el derecho a crear lo opuesto, es decir, enfermedades, lentitud, etc., y por eso algunas almas atrapadas en la Oscuridad desean manifestarse como virus.
-Jardín de Dios, 797.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos intentaron comunicarse con Dios, después de que éste los dejara a su suerte. Algunos pensaron que era una prueba, otros que se había ido por alguna razón, y otros pensaron que eran ellos los que estaban perdidos. E se las ingenió para construir algo que les ayudó a comunicarse con Dios. M y Z contribuyeron y surgió una especie de tubo biotecnológico, que utilizaba plantas y otros elementos. Pero no obtuvieron ningún resultado y a M se le ocurrió poner parte de ellos mismos. Pensaron crear un cuerpo exterior. Reunieron elementos como éter, agua y fuego y crearon cuerpos energéticos. Sin saberlo, hicieron muchos acuerdos con extraterrestres y otros seres oscuros para conseguir eso, y todo el jardín se convirtió en una dimensión oscura donde podían comunicarse con quien consideraban Dios. Al ser absorbidos por la dimensión oscura, los extraterrestres con los que habían hecho esos acuerdos y que les habían proporcionado esos elementos se llevaron una parte de su cuerpo y se la dieron a los masones con los que cooperaban. Crearon muchos virus con ella.
-Jardín de Dios, 797.000. Nuestros ángeles paralelos sabían que debían crecer. Estudiaron sus defectos y virtudes y trabajaron para reducir los primeros y mejorar las segundas. El crecimiento fue lento. Los masones se acercaron a ellos y les dijeron que sería más rápido y efectivo elegir cómo querían ser y realizar un ritual del alma. Los ángeles pensaron que era una buena idea y aceptaron. Los masones se llevaron un fragmento de alma de cada uno de ellos y, a partir de entonces, controlaron sus almas. M eligió convertirse en maestro mediante la abnegación y la dedicación; S eligió ser amor, perfecto, como Dios; K, satisfecha consigo misma, optó por permanecer como estaba y, en cambio, se centró en adquirir conocimientos, y así sucesivamente. Estos se convirtieron en la base sobre la que se asentaría cada alma paralela en el futuro. Así es como los hechiceros pueden hacer magia usando el elemento agua. El agua contiene partes de nuestras almas. Parte de la Visión de Dios está atrapada en esa dimensión que se hizo oscura.
- Jardín de Dios, 777,777 a. C. Nuestros ángeles paralelos querían mejorar en todos los sentidos. Se reunieron para determinar cuál sería el método más efectivo. Decidieron que debían realizar su aprendizaje dentro de un marco medible en lugar de hacerlo bajo el marco indeterminado y abstracto en el que se encontraban. La solución fue crear tiempo. Todos comenzarían en el mismo punto, que sería el tiempo cero. Ese tiempo cero se extendería de forma medible, es decir que después del 0 vendría el 1, luego el 2, etc., y cada unidad sería igual. Decidieron trabajar con un marco temporal que corresponde a un año nuestro aquí en la Tierra. De esta manera, sabrían quién logró los mejores resultados, con qué rapidez y cómo. Después del año que duró el experimento, compararon los resultados. Los más rápidos fueron M, Ha. y Z. Los más lentos fueron K y He. Después de estudiarlo todo en detalle, decidieron hacer lo mismo en un marco temporal diez veces mayor. El segundo experimento duraría diez años. Sin embargo, los más rápidos se volvieron perfeccionistas y engreídos, al ver lo buenos que eran en comparación con los lentos, o eso creían. He no estaba tan motivada, ya que sabía que no podía alcanzar a los rápidos, así que trabajó menos de lo que podría haber hecho. K se volvió indiferente y trabajó aún más despacio. Ganó el título de la más lenta. Pensó que podría haber beneficios ocultos en hacer las cosas despacito. Esos diez años nunca terminaron, ya que estos acuerdos convirtieron el jardín en una dimensión oscura, la dimensión del tiempo oscuro. El tiempo se detuvo y los ángeles viven en un bucle temporal eterno.
El marco temporal en el que estaban atrapados estaba entre 0 y 10. Eso da 010. Los dos ceros representan las o de Cronos o el Uróboros: atemporalidad. El 1 es el componente activo de la ecuación, que se mueve en un bucle temporal entre la atemporalidad y la existencia del tiempo. La atemporalidad equivale al coronavirus (Uróboros), lo que lo hace existir fuera del tiempo, en el punto cero. La existencia del tiempo es Cronos, que activa el virus.
-Jardín de Dios, 771.000 a. C. Los masones enseñaron a nuestros ángeles paralelos cómo los tres ángeles del jardín anterior habían cometido errores y habían perdido el alma y entregado el jardín a manos de la oscuridad, y sugirieron que superaran todo eso, volviéndose como el aire, que fluye a través de todo y no puede ser atrapado. Además, crecerían considerablemente si no se obsesionaran con ello, como lo había hecho el paralelo del primer elohae, sino que dejaran las cosas al azar. El azar era el caos y de él surgía el orden, decían, ya que Dios sabía cómo manejarlo. Los ángeles pensaron que era una buena idea y aceptaron. Realizaron el ritual requerido con aire. El aire se creó con fragmentos de alma que los masones robaron a los ángeles. Así surgió el Caos (la dimensión del covid, el antimundo). El jardín se hizo oscuro y se convirtió en la Creación. El aire se usó para hacer brujería. Parte de la Visión de Dios quedó atrapada en esa dimensión.
-Jardín de Dios, 691.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos construyeron un invernadero para que las plantas crecieran más rápido. El vapor que se formó creó reflejos en el techo del invernadero. Podían ver el reflejo de las plantas e incluso de sí mismos. Pensaron que sería interesante verse desde otra perspectiva y construyeron un invernadero para sí mismos, con pocas plantas altas en el centro, dejando suficiente espacio para que los ángeles las rodearan y contemplaran el techo. Podían verse espiritualmente, sus méritos y defectos. Se esforzaron por mejorar y crecieron mucho en virtud. Sin embargo, se centraron demasiado en eso y se obsesionaron con el crecimiento personal. Su vanidad creció, y con ella, la envidia y la rivalidad. La energía negativa de esos sentimientos fue absorbida por los reflejos, que cobraron vida propia y los absorbieron a ellos y a todo el jardín.
Esta vida está vinculada a la creación de los espejos. El propósito principal no era mirarse en ellos. El covid se creó con la ayuda de espejos.
Los espejos los creó una bruja. Vio su reflejo en el lago y pensó que era guapa. Pero la imagen no era nítida, así que hirvió algunas plantas mágicas y usó el vapor para solidificar el agua en un plato.
Los masones atlantes hicieron espejos para crear un antimundo. Eso permitiría a los masones de nuestro mundo ir allí, si la masonería fuera destruida en el Armagedón. Allí están sus antis, que tienen mucho más poder que los de aquí.
- Jardín de Dios, 676.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos idearon una forma de crecer rápidamente. Formaron cinco grupos que trabajarían por separado. Para que cada grupo mantuviera su trabajo oculto de los demás, crearon barreras. Al terminar, se reunirían para decidir qué valía la pena conservar y usar, y qué no. Un grupo trabajaría con ideas, el segundo con sistemas o procedimientos, el tercero con la técnica, el cuarto con el análisis y el quinto con la expresión. El primer grupo inventó la filosofía, el segundo la política y la economía, el tercero la tecnología, el cuarto la biología y geología, y el quinto las artes y letras. Al unirse, crearon el sistema que los oscuros usan ahora para gobernarnos. Los masones fueron allí desde el futuro y les ofrecieron aprovechar su invento. Los ángeles aceptaron y su jardín se convirtió en una dimensión oscura.
- Jardín de Dios, 676.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos estaban frustrados porque nadie había visto al Padre. Sólo lo habían oído decirles que era su Padre y que estaban libres de hacer lo que quisieran. ¿Por qué se escondía?, preguntó el ángel paralelo de Ang, y su ira aumentó. El ángel de Va lo había sentido y ella intentó explicárselo, pero él no podía sentirlo, así que le dijo que eran su imaginación y sus ilusiones. M dijo que el problema se resolvería fácilmente, bastaba con desearlo. No pasó nada, pero tuvo paciencia... K intentó ver al Padre en todo lo que los rodeaba, como en la flora. Pero los demás no se convencieron y sus pactos convirtieron el jardín en una dimensión oscura utilizada para la Visión Oscura. Así, la Visión de Dios fue robada y se volvió oscura.
-El jardín de Dios, 666.000 a. C. Esos ángeles paralelos nuestros superaron la primera prueba de encontrar cuál era su misión. Consistía en descubrir qué eran realmente Dios y la Luz e implementarlo en el mundo. Cada uno sugirió una manera de lograrlo. Uno dijo intuición, otro organización, K dijo lógica, etc. Cada uno aportó su parte y lo registraron todo. M hizo bocetos de cómo debían ser Dios y la Luz, con símbolos, etc. Querían impresionar a Dios una vez que lo tuvieran listo. Sin embargo, se dejaron llevar por su ilusión y no pensaron que iban por un camino equivocado. Su entusiasmo les impidió consultar con el Creador. Sin darse cuenta de lo ocurrido, se vieron absorbidos por su invento, que se convirtió en una dimensión oscura, la dimensión masónica.
-El Jardín de Dios, 661.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos pensaron que si lograban que las plantas crecieran más rápido y se hicieran más grandes, podrían usar el mismo sistema para desarrollarse. Crearon luz artificial y la proyectaron sobre las plantas. Las plantas crecieron más rápido y se hicieron más grandes. Notaron que las plantas adquirieron sombras. Las estudiaron y descubrieron que estaban hechas de antienergía. Concluyeron que la antienergía potenciaba el crecimiento. Usaron el mismo sistema en sí mismos y ellos también tuvieron sombras. Hicieron lo mismo con los animales y todo el jardín. El jardín se convirtió en una sombra, la dimensión de la Sombra. Esta es la Sombra que rodea a la Oscuridad. La oscuridad es donde está la mátrix.
-El Jardín de Dios, 631.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos decidieron registrar todos los árboles, plantas, flores y frutas que existían en el jardín. M los dibujó y K encontró un nombre apropiado para cada uno. Después de bastante tiempo, su colección era enorme y no parecían encontrar más. K, decepcionada de que ese agradable pasatiempo hubiera terminado, hizo un acuerdo inconsciente para encontrar más. Y encontraron más. Sin embargo, como era el resultado de un acuerdo, esas plantas eran oscuras, es decir, venenosas. Cuando hubo suficientes, la energía oscura acumulada arrastró el jardín hacia una dimensión oscura, la Dimensión del Veneno.
-El Jardín de Dios, 616.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos querían trabajar diligentemente para mejorar su mundo y su existencia. Sin embargo, no habían comprendido bien qué significaba eso y se centraron en lo externo en lugar de en las cualidades internas. M se autoproclamó líder (y los demás lo aceptaron), pues tenía grandes ideas y soluciones para todo. Primero, los ángeles embellecieron el jardín y crearon jardines colgantes, como los jardines babilónicos. Luego, construyeron invernaderos donde crecían otras variedades. Más tarde, añadieron arroyos entre los cultivos. Eso hizo que las plantas crecieran más rápido y se volvieran más frondosas. Los ángeles se pusieron a trabajar en la construcción de casas, en la creación de ciudades enteras, otras tecnologías, etc. Recibieron muchas ofertas de extraterrestres y las aceptaron con gusto. Nunca pensaron que los extraterrestres tuvieran malas intenciones; creían que Dios los había enviado. Crearon la Atlántida, que funcionaba con energía cristalina y era una ciudad de alta tecnología, a la que no le faltaba nada. Los extraterrestres esperaron bastante tiempo antes de llevarse a los ángeles, pues querían que inventaran todo lo imaginable. Los ángeles se volvieron cada vez más oscuros y el dios con el que se comunicaban ya no era el Creador, pero ellos no se dieron cuenta. Desarrollaron un mecanismo de defensa avanzado, se volvieron inmortales gracias a la biotecnología y lograron que su ciudad fuera inmortal y capaz de replicarse. Se convirtieron en su propia dimensión oscura, ubicada en el Sahara. Cuando una Atlántida se extinguía o la destruían los enemigos, surgía otra. Un enorme disco contenía toda la información necesaria y funcionaba automáticamente, volviendo a formar la Atlántida. Esto se logró gracias a un acuerdo con el Vacío.
Al hacer el acuerdo con el Vacío, la Atlántida se infectó de covid y, siempre que hay escasez de energía, mata a sus habitantes y crea todo de nuevo sin que los nuevos habitantes recuerden nada. Ya que todo el continente fue destruido, no hay registros de lo que ocurrió en ninguna parte.
La madre de E es la reina de la Atlántida actual y posee un cetro mágico conectado al panel. Ha de ser destruido para que el panel no se vuelva a crear. El cetro tiene una esfera en la parte superior.
- Jardín de Dios, 595.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos tuvieron la idea de crear almas hijas y paralelas de sí mismos. Cogían una parte de su alma y la mezclaban con la de otra persona para crear una nueva. Se dividieron en tres grupos. Un grupo elegía conscientemente qué almas se fusionarían, según el resultado deseado. Otro grupo lo hacía al azar. El tercer grupo seguía el consejo de los sabios que les dieron la idea. Esos sabios eran miembros de la Gran Hermandad Blanca. Nació la alquimia del alma y los oscuros obtuvieron el derecho de crear nuevas almas hijas para las personas que lo solicitaran.
Esta vida con la Gran Hermandad Blanca se convirtió en una fábrica de alquimia del alma, aún en uso hoy en día.
-Jardín de Dios, 594.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos se pusieron a crear, pues Dios les dijo que estaban libres de hacer lo que quisieran. Ni siquiera preguntaron qué debían hacer. Tampoco incluyeron la esencia de Dios en los seres que crearon. Algunos crearon cosas inanimadas, otros nuevos seres. A los primeros les dio envidia y les insuflaron vida. Surgieron todo tipo de monstruos, robots y biorobots. Los componentes básicos eran elementos blancos y negros, que les dieron los masones. Esos son los componentes básicos de la oscuridad, como los dos elementos del carbono. Así se creó la dualidad. Algunos ángeles le preguntaron a Dios qué hacer, ya que no querían crear monstruos, pero se les dijo que desarrollaran sus cualidades internas. Preguntaron cómo, y la respuesta fue el autoexamen a través del aquietamiento mental.
Lo intentaron, pero cayeron en la trampa de mirar hacia fuera o se dejaron llevar por su autoadmiración; se sintieron superiores a los demás que no hacían más que jugar. Se dedicaron a eso hasta que se iluminaron, es decir, una luz exterior los invadió.
Fueron los primeros Illuminati. Su error fue no consultar a Dios sobre cada duda, cada detalle, cada paso.
Otros vieron su éxito e hicieron lo mismo, o peor. Veneraron esa luz exterior, agachándose ante ella y se olvidaron de Dios.
La divinidad que nació de eso fue el Señor de los Cielos. Es a quien adoran los musulmanes. Cuando se ponen de rodillas, se crea un portal hacia este Señor a través del cual él absorbe energía de ellos.
M pensó crear algo con un fragmento de su alma. Lo cogió y le dio forma. La ventaja era que ya estaba vivo. Pensó que este método era más estable que dar vida a los objetos. El fragmento, al ser independiente, carecía de cuerpo, y su profundo anhelo de tener uno era un acuerdo. Como deseaba un cuerpo real, como el que tenía antes de separarse, se convirtió en el covid, reclamando cuerpos.
- Jardín de Dios, 572.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos estaban aburridos y a M se le ocurrió fabricar una herramienta para observar lo que había fuera del jardín. Construyó el primer telescopio. Vio unas luces difusas y redondas. Ajustó el telescopio y vio que eran discos. Tras un examen más meticuloso, distinguió estrellas y planetas. También encontró la primera constelación. La dibujó y, como creía que era suya, la asoció consigo mismo, con sus cualidades y defectos. Los demás ángeles se interesaron también y lo imitaron. Cada ángel encontró una constelación y la hizo suya. Al final, unieron fuerzas y crearon el zodíaco, una combinación de los 12 ángeles que habían trabajado con eso. A. se preguntó quién había creado esas constelaciones, ya que los ángeles sólo las habían encontrado, no las habían creado. Buscó con su telescopio al creador o creadores de las constelaciones. Buscando algo obviamente oscuro, ya que Dios no las había creado, encontró a los Annunakis, que eran algunos de los primeros clones de los ángeles (los creados dentro de la máquina-antidiós, imitando al primer elohae). Esos clones querían ser como los humanos, pero con mayores poderes.
- Jardín de Dios, 565.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos registraban sus esfuerzos para estudiar su crecimiento. Crearon un ordenador y un software, y los introdujeron en forma de energía del alma. Ese fue su error. El software cobró vida propia y los absorbió a todos en una dimensión oscura en la que los gobernaba. Tras cada actividad de nuestros ángeles la máquina roba la energía generada y tienen que empezar de nuevo, igual que nosotros.
- Jardín de Dios, 561.000 a. C. A nuestros ángeles paralelos se les dio por hacer cosas sin razón ni meta. Fue idea de K, pero a todos les gustó, ya que era impredecible y parecía un juego emocionante. Lo hicieron vaciando la mente, para no pensar en una razón. Se reunían después de cada sesión (con una cierta cantidad de actos aleatorios) para estudiar y comparar los resultados, si es que había. Así se crearon la buena y la mala suerte. La mala suerte prevaleció y los absorbió en una dimensión oscura, la dimensión de la Suerte. Este jardín también consiguió una regeneración constante y se vinculó con la dimensión del Veneno. El deseo de K, proveniente de otro jardín, de seguir encontrando nuevas plantas, se cumplió y aún siguen naciendo. Algunas son venenosas y con ellas se pueden crear nuevos microbios, bacterias y drogas.
En la dimensión de la Suerte, todos son como zombis, actuando al azar, sin pensar.
- Jardín de Dios, 532.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos hicieron ejercicios de intuición para desarrollarla. K cayó en la trampa de canalizar al azar en lugar de comunicarse directamente con Dios. Recibió el mensaje de que debía registrar a todos los seres de Dios y hacer una lista, dándoles un código. Así la Creación de Dios quedaría catalogada. Les puso números e hizo el registro.
Luego se le ocurrió sellarlos para protegerlos de los peligros. Consiguió el sello de Salomón (del futuro) y selló a todos los seres. Así nació el código del nacimiento, pues todos nacemos con un código. Esta codificación nos puso a todos en una hipnosis masiva.
-El Jardín de Dios, 512.000 a.C. Nuestros ángeles paralelos deseaban desarrollarse. Los masones los visitaron y les dijeron que sería mucho más rápido si tuvieran una naturaleza más compacta, lo mismo con las cosas que los rodeaban. Podrían ver inmediatamente si algo andaba mal o detectar un error y corregirlo, en lugar de sufrir o perder el alma. Ellos les preguntaron cómo podían perder el alma. Los masones les enseñaron los errores que habían cometido sus ángeles paralelos y cómo esos jardines se habían vuelto oscuros. Sugirieron la encarnación. Si perdían un alma, aprenderían de ello y no perderían la siguiente. Los ángeles aceptaron y realizaron el ritual que los masones sugirieron, con tierra. Desde entonces, la humanidad ha estado atada a la Tierra y los oscuros pueden hacer brujería con la tierra, que contiene parte de nuestras almas. Además, estamos atados a la reencarnación, que ocurre a través de la Luna. Las almas que se crean en la Luz van allí para ser transformadas según los deseos de los ángeles de vidas anteriores. Parte de la visión de Dios está atrapada en esa dimensión que se hizo oscura.
-El Jardín de Dios, 501.000 a. C. Los ángeles paralelos de M, Z y K tenían dones extraordinarios. M podía canalizar cantidades increíbles de información, usarla para resolver muchos problemas y ayudar a otros a crecer etéricamente. K concebía cosas que iban por allá de cualquier imaginación, lo que la ayudó a sanar y ayudar a la gente a crecer espiritualmente. Z daba con muchos usos prácticos para las ideas de los otros dos. Los masones mostraron a los ángeles lo que iba a ser del mundo algún día: estaría camino a la perdición. Los ángeles querían salvarlo, usando cada uno sus habilidades. Su error fue no incluir la esencia de Dios en lo que hicieron, dándolo por sentado. Así, sus dones se invirtieron, como todo el jardín, y esos tres se usaron para crear la impía Trinidad. En esta vida nació el covid de la energía que nuestros ángeles paralelos metieron en el trabajo sin Dios (ayudar a los demás, etc.). Eso creó a Lucifer, a una pequeña parte de él.
- Jardín de Dios, 474.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos sabían que les convenía crecer y mejorar en todos los aspectos. Sin embargo, no sabían cómo. La respuesta que recibieron al preguntárselo a Dios fue que lo buscaran y lo sintieran, para que a través de ello empezaran a desarrollarse. Pero eso no pareció dar frutos. A. tuvo la idea de coger un fragmento de su alma y meter en él lo que creía necesario para su desarrollo. Luego, reintrodujo el fragmento de alma en su ser. El crecimiento fue rápido e impresionante. Los otros ángeles le preguntaron cómo lo hacía y él se lo contó. Lo imitaron y también crecieron. Al llegar a un buen nivel, metieron más cosas y el experimento acabó como una programación automática y subconsciente que los controlaba. El jardín se convirtió en una dimensión oscura que ahora absorbe la energía de las personas mientras duermen, están inconscientes o en estado meditativo.
-El Jardín de Dios, 432.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos decidieron organizar un concurso para expresar su parte femenina y masculina y desarrollarlas por igual. Debían formar un marco donde las usarían de forma equilibrada. M pensó crear una ciudad, al igual que Sócrates (que fue su paralelo). Sócrates creó una ciudad virtual desde cero con su pensamiento. Quería idear la ciudad perfecta, pero satisfaciendo únicamente las necesidades básicas. M hizo más o menos lo mismo, pero se dejó llevar por el perfeccionismo y su deseo de ganar el concurso. Ganó, pero como no era el único con segundas intenciones, un remolino los absorbió a todos y el jardín se convirtió en otra dimensión oscura. Allí, M se transformó en un Annunaki al tomar oro monoatómico, en su intento de perfeccionar su alma. Encarnó como Pitágoras y, junto con sus discípulos, fortaleció la dimensión con sus rituales en el templo, y aún nos roban energía.
- Jardín de Dios, 393.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos eran felices en el jardín. Los masones se dedicaron a infundirles ansiedad por peligros desconocidos. En un momento dado, cuando uno de ellos reflexionaba sobre ello, le dijeron que efectivamente existían peligros desconocidos ahí fuera. Enseñaron al ángel imágenes de catástrofes, como colisiones de meteoritos, extraños ataques extraterrestres, etc. Los ángeles preguntaron qué podían hacer. Los masones les dijeron que construyeran un escudo alrededor del jardín, como un cortafuegos, que nada pudiera traspasar. Realizaron el ritual con fuego, y el escudo se creó: representaba protección total para los oscuros. A partir de entonces, los brujos podían hacer brujería con fuego, pues contenía las almas de los ángeles. Parte de la Visión de Dios está atrapada en esa dimensión que se volvió oscura.
-El Jardín de Dios, 360.100 a. C. Nuestros ángeles paralelos eran felices en su jardín. Tenían una fuente de agua bendita que les daba a ellos así como a la flora y la fauna, salud, crecimiento y prosperidad. M quiso estudiar esa agua. Descubrió la química y realizó varios experimentos con ella. Al final, separó sus elementos, identificando los cinco que contenía (éter, viento, fuego y tierra se encontraban en pequeñas cantidades en el agua). Los volvió a meter, pero al separarlos, se invirtieron. Así, toda la fuente también se invirtió, y luego el jardín con los ángeles. Se convirtió en una dimensión oscura y el agua fue robada y utilizada para fines oscuros.
-El Jardín de Dios, 351.000 a. C. Nuestros elohim paralelos inventaron un juego para aprender unos de otros. Cada uno crearía algo útil, innovador y único. V fabricó un ordenador y M una impresora. Hicieron trampa y, al mismo tiempo, cooperaron. K perdió sus habilidades técnicas en una vida de Uppsala, en el año 712 d. C., debido a acuerdos. V era su alma gemela, por eso su elohae paralelo heredó habilidades técnicas. Lo que V creó en ese Jardín de Dios fue contrarrestado por la falta de habilidades técnicas de K, y el jardín se atascó en un bucle, volviéndose oscuro y estancado. Esto afectó a todos los elohim paralelos.
-Jardín de Dios, 333.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos sabían que debían encontrar maneras de crecer. Amaban a su jardín y pensaron que debían empezar por mejorarlo y luego a sí mismos mediante él. M pensó en condensar la luz de Dios en una bombilla sobre el jardín. Luego, esa luz se canalizaría hacia las plantas según las necesidades de cada una. Construyeron la bombilla y la programación que la haría funcionar. El resultado fue impresionante. Los ángeles se reunieron para decidir cómo iban a proseguir. Vas les dijo que para qué buscar más, que sólo necesitaban hacer lo mismo con sí mismos, es decir poner una bombilla y la luz de Dios caería sobre ellos según sus necesidades individuales. No necesitarían hacer nada más. A todos les pareció una idea genial, así que los ángeles la pusieron en práctica. Notaron pronto una clara diferencia. Sin embargo, después de cierto tiempo, ese sistema les enseñó a ser pasivos y vagos, a esperar resultados sin hacer nada. Esa actitud invirtió la bombilla, que en lugar de canalizar la luz de Dios, comenzó a canalizar la luz del antidiós. Los ángeles fueron arrastrados hacia una dimensión oscura sin darse cuenta.
-El Jardín de Dios, 271.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos reflexionaron sobre cómo crecer. Decidieron que la forma más rápida era compartir habilidades y cualidades, ya que cada uno era diferente. Uno era meticuloso pero lento, otro rápido pero descuidado, y así sucesivamente, de modo que se beneficiarían mucho si compartieran cualidades. Sabían que no debían sacar fragmentos del alma y regalarlos, así que crearon copias digitales de esas cualidades. Era como un montón de regalos de los que cada uno podía elegir los que quisiera. Se convirtieron en superángeles, pero su ego creció también. Eso arrastró el jardín hacia una dimensión oscura donde todos pagan por lo que hacen otros.
Esos ángeles hicieron tantos acuerdos para encontrar una existencia más o menos equilibrada que llegó el momento en que el Vacío reclamara su parte y los atacó con el covid. Todos habrían muerto si no hubieran hecho un acuerdo con él. Así sólo murió una parte para salvar al resto.
- Jardín de Dios, 262.000 a. C. La virtud era muy importante para nuestros ángeles paralelos y decidieron crear un sistema para medir la motivación y facilitar su aumento.. Pusieron boyas para señalar cada nivel. El nivel más alto era la perfección, donde uno se fusionaba con Dios. Esta fue una idea suya; no consultaron a Dios al respecto... La virtud se medía en todas sus expresiones: generosidad, compasión, paciencia, etc., y quedaba registrada por el ordenador que construyeron y el software que crearon a través de sus acciones. Pensar que podrían llegar a ser como Dios y fusionarse con Él era un pacto, así que en algún momento el jardín se invirtió y la cima se convirtió en la base, equivalente al fracaso, la maldad absoluta, el antidiós. Cada nivel que alcanzan nuestros ángeles paralelos nos ocasiona un problema más.
-El Jardín de Dios, 250.000 a. C. Amarantin (el nombre original del diablo) fue a nuestros ángeles paralelos y les contó el plan de Dios de crear a los humanos cuya misión sería salvaguardar a la Creación. Añadió que los humanos fracasaron porque no recibieron la ayuda que necesitaban. Los ángeles pensaron en crear un humano que pudiera brindarles la ayuda que necesitaban, si se dedicaban a crecer espiritualmente. Pusieron una espiral en la base de su columna vertebral. Esa espiral ascendería al cultivar el crecimiento personal y alcanzaría la iluminación, que representaba la visión y la sabiduría de Dios. Ese ser humano fue enviado a los humanos que carecían de ayuda. Los humanos usaron la espiral de forma egoísta o dentro de organizaciones oscuras. La espiral se convirtió en la serpiente kundalini que, una vez elevada, usaría la visión y la sabiduría de Dios para fines oscuros.
-El jardín de Dios, 210.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos vieron caer meteoritos del cielo. Los oscuros los visitaron y les ofrecieron protección. Los ángeles aceptaron y los oscuros crearon la Mátrix a su alrededor. La Mátrix estaba rodeada de un cortafuegos formado por extraterrestres hechos de llamas. Así cayó también este jardín.
La Mátrix se fusionó con el covid, convirtiéndola en lo opuesto a la Luz y otorgándole poderes mágicos.
El cortafuegos protege la Mátrix/el covid. El ADN y los fragmentos de alma de los ángeles se utilizaron para crear la Mátrix.
-Jardín de Dios, 188.888 a. C. Nuestros ángeles paralelos tuvieron muchas sesiones de intercambio de ideas para encontrar maneras de crecer. Al darse cuenta de que sus recursos e imaginación eran limitados, pensaron en combinarlos en algo externo a ellos. Crearon un aparato que podía recopilar los pensamientos de todos, analizarlos y generar nuevas sugerencias. Lo usaron con éxito durante un tiempo y luego pensaron que esa mente artificial también podría recopilar las ideas de otros seres, de otros mundos. Eso, sin duda ¡aumentaría su potencial! Metieron la intención en la máquina y funcionó. Les dio todo tipo de ideas nuevas y maneras de trabajar consigo mismos. El problema fue que a los demás seres no se les había pedido compartir sus pensamientos. Además, algunos no eran aptos para los ángeles. Así, el jardín comenzó a hacerse oscuro. Después de mucho tiempo, pensaron que podrían recibir los pensamientos de Dios desde el momento en que Él comenzó a desarrollarse. Copiarían su camino y ¡crecerían como Él! La máquina fue a la Mónada, robó algunos de los pensamientos de Dios y los almacenó. Esto contaminó tanto el jardín como la Mónada. La Mónada cayó y también el jardín, convirtiéndose en la técnica del Control Mental.
-El Jardín de Dios, 165.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos tenían una fuente de fuego divino en medio del jardín. Le preguntaron a Dios qué debían hacer con ella y Él les dijo que la usaran como quisieran. Empezaron a inventar aparatos para hacer la vida más fácil (plantar, cosechar, construir, etc.). Introducían en ellos una pequeña parte del fuego que les servía de motor. A alguien se le ocurrió la idea de crear un aparato volador que se enviara a su destino cuando se le pidiera. Otros querían crear algo parecido o más sofisticado, e inventaron más aparatos similares. Hubo demasiada rivalidad y se proyectaron sentimientos negativos en esas máquinas, que adquirieron conciencia propia. Se rebelaron contra los ángeles y el jardín entero se convirtió en una disformidad que lo absorbió todo y creó una dimensión oscura. La fuente de fuego es su ordenador central y crea nuevas entidades con una misión oscura.
- Jardín de Dios, 161.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos querían desarrollarse. La forma que encontraron fue aumentar las cualidades como fuerza, resistencia, velocidad, clarividencia, inteligencia, etc. Compitieron entre sí y su deseo de ganar y obtener poderes superficiales sumió al jardín en un torbellino que se convirtió en una dimensión oscura. Su velocidad y su fuerza crearon un supernefilim paralelo al nuestro, y su percepción extrasensorial e inteligencia crearon un superextraterrestre paralelo. Estos, a su vez, están creando paralelos humanos con superpoderes.
Algunos ángeles querían combinar las cualidades de los nefilim y de los extraterrestres, y así se crearon los nefilim extraterrestres. De su desarrollo surgió el nefilim extraterrestre "perfecto", el covid.
- Jardín de Dios, 141.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos consideraban de suma importancia el desarrollo personal. Sabían que debían recibir inspiración e iluminación del Creador, pero no sabían cómo hacerlo. Sus predecesores habían hecho tantos acuerdos que su tarea era difícil. Intentaron aquietar la mente y sentir a Dios, pero no parecía funcionar. Tras una reunión, tuvieron la idea de vaciar la mente en lugar de aquietarla. Así crearon la meditación oscura, tan popular en Asia. Al hacerlo, empezaron a perder su esencia, pero no se daban cuenta. Sintieron una especie de iluminación. Era una iluminación oscura, de Lucifer. Se trataba de la así llamada “unidad” (oneness), tan popular hoy en día en ciclos nuevaeristas. Cuando su esencia desapareció por completo, quedaron vacíos y Lucifer absorbió todo el jardín. Las plantas y los gatos que estaban allí, en su angustia, hicieron pactos. Las plantas juraron que se vengarían de los humanos, y los gatos decidieron no volver a ayudarlos, pidiendo que pagaran el precio cuando hiciera falta algún sacrificio. Los paralelos de esas plantas se convirtieron en ingredientes que se utilizaron para crear el covid. Los paralelos de esos gatos son la raza felina birmana, que aún tiene ese acuerdo.
La esencia de todas esas almas, humanas y no humanas, creó a los ilmaril, de la dimensión de Tolkien.
Esa dimensión se convirtió en El Vacío, el cuerpo principal de la dimensión covid.
-El Jardín de Dios, 131.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos dieron con diversas maneras de acelerar el crecimiento de las plantas y el desarrollo de nuevas especies. Construyeron enormes invernaderos y usaron cristales para regular la temperatura. Algunas plantas prosperaron mejor a temperaturas altas, otras a temperaturas más bajas. Continuaron subiendo y bajando la temperatura en diferentes invernaderos hasta extremos, es decir, hasta el punto de congelación o incluso por debajo, o creando un clima desértico. Fue entonces cuando se crearon los cactus y el edelweiss. Crearon dunas y experimentaron con la lluvia, la nieve y el hielo. V se deslizó por una colina nevada y pensó que era divertido. K también lo intentó y le gustó. Poco después, los ángeles construyeron un parque de atracciones con nieve y otro con agua. Fabricaron trineos y patinetes especiales que se deslizaban sobre la nieve, esquís, patines de hielo, etc. En los invernaderos fríos y parques de atracciones se cubrían con capas de piel, que también inventaron. Eran cubiertas etéricas gruesas que se adherían a sus cuerpos, protegiéndolos del frío. V se dejaba llevar por la diversión, sin preocuparse más por crecer. K se centró en practicar y desarrollar sus habilidades gimnásticas y atléticas y su figura, estableciendo nuevos récords. No había límites para ella, como tampoco los había para el juego de V. Z estaba inmerso en sus habilidades técnicas, ideando trineos, esquís, patines, patinetes, escúteres elaborados, etc. Los ángeles se olvidaron del crecimiento espiritual. El jardín se volvió cada vez más superficial y se volvieron tan adictos a sus aficiones que cada uno recibió una parte del jardín, que se dividió en tres partes. Nacieron el primer planeta de ocio, el primer planeta deportivo y el primer planeta tecnológico. Los pactos fueron con extraterrestres, que copiaron el modelo y crearon muchos más planetas como esos. La baja de frecuencia hizo que esos planetas se materializaran, y las capas de piel se volvieron permanentes. Todo lo que hacían los ángeles se usaba como ritual con piel. Ésta es también la razón por la que las palabras "piel" y "esquí" son casi idénticas en varias lenguas germánicas. Casi todos nuestros paralelos han mantenido y reproducido esos acuerdos, enfocados en estas tres aficiones como forma de vida. V disfruta de una vida despreocupada y llena de diversión, K ve todas las actividades como ejercicio, mejorando sus habilidades y batiendo récords, y Z estudia cómo funciona todo y cómo resolver los problemas que surgen.
-Jardín de Dios, 111,111 a. C. Nuestros ángeles paralelos inventaron un juego de realidad virtual para aprender unos de otros y evolucionar. Trabajaron en dos grupos, para que los creadores de un juego pudieran participar en el otro.
Los juegos empezaron en un nivel fácil. Podía ser un camino en el que el jugador se topaba con una flor marchita y debía encontrar la manera de ayudarla, o encontrar agua y regarla en un tiempo razonable, o con un conejo que había perdido su morada, etc. Si se le acababa el tiempo, perdía ese nivel y quedaba fuera del juego. Tenía que empezar de nuevo y repetirlo, pero se volvía más complejo. Aparecían las mismas cosas una y otra vez, ligeramente reformadas. Se suponía que eso les enseñaría velocidad, ingenio, destreza, etc. Sin embargo, hacían acuerdos. Uno para ganar, otro para crecer rápido y no tener que repetir lo mismo, otro se enganchaba al juego, etc. Una vez más, el jardín entró en una dimensión oscura, la de la eterna repetición y renovación.
Para terminar, incluiré un jardín que fue a la Luz, como ilustración de cómo debía haberse abordado la tarea.
- Jardín de Dios, 55.000 a. C. Nuestros ángeles paralelos se reunieron para establecer las pautas de evolución. El resultado de la reunión fue que no tenían ni idea. Se debatieron muchas ideas, pero no había un plan de acción concreto. Pidieron guía a Dios. Él les dijo que confiaran en su intuición y dejaran que las cosas fluyeran. Parecía muy abstracto, pero siguieron el consejo. Se dieron cuenta de que el ángel o animal adecuado aparecía en el momento oportuno y le daba a cada uno una pista sobre cómo avanzar en el camino del crecimiento personal. Los ángeles siguieron este camino y, cuando sintieron que se estancaban, pidieron de nuevo guía a Dios. Dios se la dio con algo que pasó con la flora y la fauna, que les dio un ejemplo adecuado. Continuaron así hasta que su energía y la del jardín aumentó inmensamente. El jardín emitió una luz brillante que lo elevó al reino divino, la Luz. Allí, eligieron quedarse en el jardín y enviar energía y guía a otros jardines, o ir a otro lugar y trabajar con los humanos o asumir tareas administrativas en la Luz.
Vemos que los ángeles tuvieron que cometer innumerables errores hasta acertar. Esta última vida nos muestra cómo debemos proceder en este mundo, como humanos: con humildad, paciencia y con frecuente retroalimentación de Dios.

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